Durante este año 2013 se han venido celebrando multitud de actos para conmemorar los 400 años del inicio de las relaciones diplomáticas entre España y Japón.

Entre estos actos destaca por su relevancia la visita a España del emperador Naruhito realizada durante el pasado mes de junio. Si queréis más información sobre los actos relacionados con este año dual que abarcará hasta julio de 2014, podéis visitar su página web: año dual España-Japón.

¿Pero de dónde viene todo esto del año dual? ¿De verdad España y Japón iniciaron sus relaciones diplomáticas hace 400 años? Pues pese a que muchos desconozcan este hecho, así es. Y la verdad es que es un hito que debería de conocerse mucho más dadas las circunstancias en las que se dio ese primer contacto oficial.

Hace unas semanas terminé de leer el libro El samurái (侍) de Shūsaku Endō (遠藤 周作), novela donde se narran los sucesos que propiciaron la primera embajada japonesa a tierras occidentales: la llamada Embajada Keichō.

A pesar de ser una obra de ficción, refleja con bastante fidelidad la historia real de esta expedición. Trataré de elaborar una pequeña sinopsis de esta sin destriparla demasiado.

En la novela, Hasekura Tsunenaga, samurái rural vasallo del daimio de Sendai, es llamado por el consejo de ancianos del sogún junto a otros samuráis de bajo rango para encabezar una misión diplomática cuyo fin es establecer relaciones comerciales con Nueva España sin tener que pasar obligatoriamente por las bases españolas de Filipinas, lo que permitiría conseguir grandes riquezas.

Hasekura, samurái sencillo de la llanura, no alcanza a comprender el porqué de su elección, existiendo otros candidatos de mayor rango, más dignos para una expedición diplomática que él. Sin embargo, acepta con la vaga esperanza de poder recuperar algunas tierras mucho más fértiles que otrora fueron de sus antepasados, imposibles de recuperar de otra manera debido al periodo de paz impuesto por el sogún tras la unificación del territorio japonés.

Por otro lado, tenemos a Velasco, misionero de la orden franciscana, residente en Edo en calidad de intérprete debido al edicto del sogún que proscribe el cristianismo en sus dominios directos.

Velasco atribuye esta persecución de los cristianos a los errores provocados por los jesuitas, que durante décadas han tenido el monopolio de la evangelización en Japón, enfureciendo con algunas de sus acciones al mismísimo sogún.

A Velasco se le ofrece la oportunidad de ejercer como intérprete en la construcción del barco de estilo occidental con destino a Nueva España, así como de realizar la misma tarea durante la expedición. El señuelo que se le ofrece es  que su orden pueda practicar en libertad el cristianismo en Japón si los acuerdos comerciales se cumplen.

Durante el transcurso de la novela se desvelará que dicha embajada es en realidad enviada por un señor provincial de autonomía limitada, sometido al sogún, que es por su parte evidentemente hostil al cristianismo. Pese a ello, Velasco, velando por sus propios intereses y una ambición inconfesable, tratará por todos los medios de que los españoles acepten la embajada como representativa de Japón en su conjunto pese a que las noticias que llegan desde el país del sol naciente evidencian que los cristianos no son bienvenidos.

Como se ha mencionado antes, la novela está basada en hecho reales, donde los embajadores y su séquito se embarcaron en un viaje de siete años durante los cuales visitaron entre otros lugares Nueva España (actual México), Cuba y España. El destino final será Roma, donde los embajadores esperarán conseguir una audiencia con el papa Pablo V.

Mapa de la expedición (Fuente: Wikipedia)

Basándose en estos hechos históricos, Shūsaku Endō nos retrata su propia visión de lo ocurrido haciendo especial hincapié en los pensamientos más íntimos y las motivaciones de cada uno de los personajes protagonistas, así como de todo lo que son capaces de hacer para que la misión que se les ha encomendado llegue a buen término.

Pese a narrar un hecho histórico, la novela debe también interpretarse como el viaje espiritual de sus protagonistas principales. Un viaje que cambiará su concepción del mundo y de aquello que creían preestablecido.

A pesar de tener un comienzo un poco lento y  a unas descripciones de los paisajes algo monótonas, es un libro que recomiendo a todo aquel que quiera profundizar en esta apasionante gesta.

Año dual España Japón - Ruta de la expedición

Detalle de la ruta por Europa. (Fuente: año dual)

Volviendo al plano de los hechos constatados y como curiosidad, no todos los japoneses que conformaban la expedición regresaron a Japón. Algunos de ellos decidieron establecerse en el municipio de Coria del Río (Sevilla) donde adoptaron el apellido «Japón».

Paradójicamente, el origen de dicho apellido fue un hecho totalmente ignorado por los habitantes de Sendai (lugar de origen de muchos de los expedicionarios) hasta que en 1989, con motivo de la conmemoración de la fundación de esta ciudad, se empieza a recabar información sobre el pasado de la misma, saliendo a la luz el establecimiento de la Embajada Keichō.

Se iniciaron así los primeros contactos con Coria del Río, que acabaron con el hermanamiento entre ambas ciudades, germen de este año dual España-Japón.

Año dual España Japón - Arco Torii y monumento a Hasekura Tsunenaga en Coria del Río

Arco torii y monumento a Hasekura Tsunenaga en Coria del Río

Para los que tengan interés en el tema del que trata esta entrada pero no les apetezca leer la novela, en esta otra entrada se detallan todos los pormenores de la epopeya que vivieron Hasekura y los suyos, que no debe ser olvidada.

Y para los amantes de los podcasts, aquí les dejo uno de Documentos RNE dedicado al tema. Podéis escucharlo aquí.